RESPETO: Es un derecho inalienable de todo ser humano. Reconocemos nuestra individualidad y valoramos la de los demás.

SOLIDARIDAD: Extendemos la mano voluntariamente a quien lo necesita, sintiendo como algo propio el sufrimiento de nuestro prójimo, permitiéndonos crecer como personas íntegras.

RESPETO: Es un derecho inalienable de todo ser humano. Reconocemos nuestra individualidad y valoramos la de los demás.

RESPONSABILIDAD: Hacemos lo que tenemos que hacer en el momento oportuno, sin que nadie nos lo recuerde y asumimos las consecuencias de nuestras decisiones.​

Formamos personas felices e íntegras, con conciencia social y capacidades para triunfar.

Formamos personas felices e íntegras, con conciencia social y capacidades para triunfar.

Educamos y formamos jóvenes competentes, responsables y de servicio.

VERDAD: Hablamos y actuamos de manera coherente con nuestra conciencia y nuestras convicciones personales, siendo auténticos y valientes.

Educamos y formamos jóvenes competentes, responsables y de servicio.

Con frecuencia hemos leído o escuchado que la formación de los educandos,  hoy en día, debe estar alineada con los principios de  una “educación integral”, pero muchas de las veces no sabemos qué quiere decir esta expresión. Para quienes somos educadores, en la Unidad Educativa Atenas, la educación integral tiene como principio fundamental la formación de los individuos en cuatro grandes aspectos: el primero hace referencia al aprendizaje cognitivo, es decir; aprender operaciones o conceptos básicos que rigen a cada asignatura, el segundo aspecto tiene que ver con la formación psicomotriz-corporal, aquí están todos las actividades que desarrollan la fuerza y aspecto físico de los estudiantes evidenciados en la práctica deportiva permanente, el tercer aspecto y uno de los más importantes, es la formación espiritual relacionada con la puesta en práctica de los principios y valores que toda persona posee o adquiere en su proceso de vida. Por último y no menos importante está la formación cultural, es decir, el cultivo por las bellas artes (música, teatro, danza, poesía, pintura, etc.) que fortalece el respeto a la diversidad cultural que posee cada región de un país.

En definitiva la formación integral de nuestros niños, niñas y jóvenes pretende no solo educar para aprobar un ciclo escolar sino, más bien, queremos “educar para la vida” apoyando y guiando permanentemente a nuestros educandos en todo su proceso estudiantil. Queremos fortalecer en ellos todos los principios básicos que regenten a un ser humano comprometido con lo que hace, que analice las oportunidades que se le presentan y ponga en práctica todo lo aprendido para ser un ciudadano útil para su familia y la sociedad, no debemos ser pretenciosos queriendo crear genios con vastos conocimientos científicos, como vital complemento, debemos potenciar otras habilidades que caracterizan al ser humano como son: las buenas costumbres y los buenos hábitos de trabajo manifestados en su convivir diario, es decir, personas que tengan  una mentalidad abierta que estén dispuestas a enfrentar nuevos retos y sobre todo que siempre busquen su bienestar personal siempre y cuando hayan logrado fomentar el bienestar de los demás.

En definitiva, cuantas más habilidades logremos que los estudiantes atenienses obtengan, de seguro en un futuro no muy lejano, tendremos sirviendo a su comunidad a grandes empresarios, políticos y profesionales que aporten con su país haciendo de esta tierra una Patria más justa y solidaria, en la que podamos vivir en armonía junto a los seres que nos rodean.

“Tan sólo por la educación puede el hombre llegar a ser hombre. El hombre no es más que lo que la educación hace de él.”                                                                                                                        

(Immanuel Kant)